La luz y el contraste, elementos importantes en la fotografía de naturaleza

La fotografía de naturaleza es para mí la disciplina más gratificante a la que un fotógrafo, tanto aficionado como profesional, puede dedicar su tiempo. Lo inesperado de las situaciones, la paciencia para conseguir la toma, el reto técnico, en muchas ocasiones hacen que conseguir una fotografía que nos guste sea algo más complicado de lo que parece. Quiero mostraros con unos ejemplos lo importante que es la luz y el contraste en la fotografía de naturaleza y cómo estos elementos pueden hacer que nuestras fotografías sean más atractivas.

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La luz en la fotografía de naturaleza

Una de las primeras cosas que aprendí como fotógrafo es que sin luz no hay fotografía, pero pronto me di cuenta de que lo realmente importante no era tener luz, sino tener la luz adecuada. Si hablamos de la luz en la fotografía de naturaleza y sobre todo en el paisaje, estamos hablando de que la luz adecuada es la de las primeras horas del día, incluso antes de la salida del sol, y la de las últimas horas del día, sobre todo después de la puesta de sol.

La razón por la que estas horas son las mejores tiene su explicación en lo rasante que llega la luz al estar el sol muy bajo. Esto, junto al tono cálido y la suavidad de la luz, hace que los objetos que son iluminados por este tipo de luz tengan un brillo atractivo, sean ricos en detalles y tengan una sombra suave. Como en la fotografía que tenéis a continuación. Durante una salida en la que la situación meteorológica era la protagonista con nubes muy llamativas, hubo un minuto de luz solar directa sobre la orilla, proporcionado el brillo suficiente para destacar sobre el fondo grisáceo. Ademas varié ligeramente el contraste para que las nubes tuvieran mas “fuerza”.

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Disponer de una ventana de tiempo tan pequeña implica hacer sacrificios, como levantarse tan pronto que parece imposible que sea para ir a hacer una fotografía, y muchas desilusiones, como llegar al sitio y que las nubes tapen la salida del sol o lo peor de todo, caminar dos horas para una puesta de sol y que en el mejor momento, aparezcan las nubes. Pero el día que todo te sonríe o en ese momento en que parece que tiene que empezar a llover y aparece la luz, no puedes dudar, tienes que hacer la fotografía, la luz puede durar sólo unos segundos.

Para poder aprovechar lo mejor posible el tiempo, yo os recomiendo una cosa: reconocer la zona que vamos a fotografiar durante el día para saber cómo es el sitio y decidir cuál puede ser el punto más interesante, ya que en el momento del amanecer o atardecer todo cambiará muy rápido.

El contraste.

Si explicamos qué es el contraste diciendo que es la manera como vemos un color en referencia a los colores que tiene alrededor, tenemos la respuesta a lo que tenemos que buscar en una fotografía para tener una buena composición por contraste. Un ejemplo fácil es pensar en un objeto oscuro. Si lo fotografiamos sobre un fondo también oscuro, la falta de contraste hará que no percibamos la forma que tiene el objeto, pero si, por el contrario, fotografiamos ese objeto oscuro sobre un fondo claro, gracias al contraste, apreciaremos perfectamente la forma que tiene.

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En la fotografía se ve mucha variedad de colores y tonos, lo que hace perfecto trabajar con el contraste. A la hora de hacer esa foto, los colores eran mas apagados y perdían fuerza, pero al variar el contraste con el programa de procesado fotográfico la foto empezaba a tener mas fuerza. La clave del contraste es variarlo ligeramente, sin que la fotografía quede muy exagerada y pierda realismo. Hay que respetar los colores de la naturaleza sin exagerarlos mucho.